
pasar la noche al aire libre tiene la peculiaridad de convertir un plan relajado en una lucha contra el frío. El aire es cortante, las conversaciones se interrumpen y todos comienzan a mirar sus relojes. Hemos creado calefactores eléctricos certificados por la CE para evitar que eso ocurra: un calor instantáneo y dirigido que hace que los patios, terrazas y espacios exteriores cubiertos vuelvan a ser adecuados para su uso.
Lo importante detrás de este funcionamiento Nos basamos en el calor radiante infrarrojo, ya que calienta directamente a las personas y las superficies, no al aire. En nuestras cámaras de prueba, ajustamos el espectro de radiación para lograr una emisión constante y rápida de calor. El calefactor funciona con la tensión eléctrica estándar, por lo que se puede conectar fácilmente a los enchufes exteriores comunes. Un termostato mantiene un nivel de confort constante, mientras que las protecciones contra vuelcos y sobrecalentamiento garantizan seguridad en el uso diario. La marca CE indica que el aparato cumple con los requisitos de seguridad y conformidad europeos.
Por qué este método sirve para exteriores El calentamiento exterior no se trata de alcanzar un número específico en el termómetro, sino de mantener el espacio habitable. Con el calor infrarrojo, se siente el calor en cuestión de segundos, así que los invitados pueden seguir hablando, comiendo y divirtiéndose sin tener que entrar adentro. El calor se distribuye uniformemente sobre mesas y sillas, sin desperdiciar energía. Para usted, eso significa menos interrupciones, noches más tranquilas y un patio que sigue siendo útil durante todo el año.
Los detalles prácticos que hacen que funcione bien Dado que el calor infrarrojo calienta directamente los objetos, la comodidad depende de la línea de visión. Coloque el calefactor orientado hacia el área donde estarán sentados y ajuste su altura para que el calor se distribuya uniformemente. Asegúrese de dejar suficiente espacio alrededor del calefactor: cortinas, muebles y otros elementos deben tener espacio suficiente. También es importante asegurarse de que el enchufe y el circuito eléctrico puedan soportar la carga del aparato. En condiciones muy húmedas, colocar el aparato bajo un lugar cubierto lo protege y prolonga su vida útil.